miércoles, 13 de febrero de 2008

SOCIALISMO Y JUSTICIA


El socialismo o la idea socialista desde sus orígenes nacen enraizados a una aspiración igualitaria, de la postulación de contenido ético de la igualdad universal entre los hombres. Lo propio del socialismo –se ha dicho- es la justicia, generalmente expresada en una sociedad en la que no tenga concreción la división entre poseedores y desposeídos. Los primeros socialistas modernos, representantes del socialismo utópico, se limitaron a imaginar una sociedad de iguales situadas en un limbo extrahistórico. En cambio, el socialismo científico de Marx y Engels, pretendió superarlo con la fórmula de la lucha de clases, la destrucción de las relaciones de producción capitalista y la desaparición del estado. Pero, la historia se ha mostrado demasiado escurridiza para dejarse atrapar por cualquier sistema teórico.

Lo demás es conocido, el socialismo que ha existido hasta ahora se ha mostrado ineficiente en la producción de riqueza -condición esencial para hablar de distribución-, incluso la URSS, pese a un prometedor despegue con éxitos en la carrera espacial y armamentista, termino por hundirse en la cerrazón de su economía estatizada y colectivista. En contraste, la verdadera revolución económica empezó para China sólo cuando se despojó de las rémoras del Maoísmo y se abrió al capitalismo y a la economía de mercado con transnacionales incluida.

INTERPELANDO AL SOCIALISMO.

I

Por Ángel Américo Fernández *

Interpelando al Socialismo

El régimen depredador ha postulado la construcción del socialismo del siglo XXI, cuestión que no tiene nada de raro, por cuanto sus actores principales se identifican con la izquierda, pero el vocablo en sí, por lo que nombra, por sus resonancias semánticas, por su territorialización histórica, por su tejido teórico e implicaciones políticas, merece un análisis detenido que nos proponemos emprender cruzando el vocablo socialismo con otros términos aparentemente antagónicos o consistentes con él. Se trata entonces de interpelar al socialismo, interrogarlo, en lo que fue o en lo que dejó de ser, indagando en su genealogía, pero sobre todo, confrontándolo con estos tiempos brumosos.